El colegio invita a padres, madres y cuidadores a revisar diariamente el contenido de la mochila de sus hijos. Esta práctica ayuda a garantizar que solo se transporten los materiales necesarios para el aprendizaje y se eviten elementos que puedan distraer o afectar la convivencia escolar, como maquillaje, dispositivos electrónicos no autorizados, objetos innecesarios o de valor.
